Mostrando entradas con la etiqueta san nicolas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta san nicolas. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de enero de 2012

De pinchos por Pamplona


          Otro de los atractivos de Pamplona y también de San Sebastián (ver post) es lo que en otras zonas se conoce salir de cañas o de tapas.
         En Navarra, se le conoce como “chiquiteo”, pero con el paso de los años, no solo se salía a tomar algo, sino que se comenzó a quedar para charlar con los amigos, convirtiéndose en una salida que se denomina, “ir de pinchos”. Hoy en día, los tradicionales pinchos, se han ido sofisticando en platos de alta cocina en miniatura.

 
         Me voy a centrar en la parte vieja de Pamplona en la que podréis encontrar unos locales seguidos de otros donde tendréis una variada oferta de pinchos. Arrancando por la calle San Nicolás encontrareis los siguientes locales:

Dom Lluis: situado en el número uno de la Calle San Nicolás, destaca por su especialidad “frito de alcachofa rellena de jamón con salsa verde y nueces” y el “canelón de espárragos triguero con salsa de hongos”

Casa Otano: siguiendo la calle San Nicolás, en el número 5 nos encontramos con el bar conocido como “el Otano”. Tienen todo tipo de pinchos y además disponen de hostal por si nos interesa alojarnos en el casco antiguo.

Baserri: continuando la calle, es uno de los más premiados en la “Semana del Pincho” y la “Semana de la Cazuelica”, cuenta con un menú de pinchos para degustar varios a un precio más económico.

La Mandarra de la Ramos: de visita obligada, decorado con motivos de las fiestas de San Fermin, con representaciones en el suelo del bar. Destacable de el su “frito de pimiento”.

La chistera: de su decoración destacar la réplica del atrio de la Iglesia de San Nicolás y su pincho “foie fresco sobre tosta de uvas” y para los más osados, la “cazuela de rabo de toro”

El Marrano: otro de los más populares, con pinchos de día y ambiente de noche, del que destacar el “rollito Philadelphia” y como no el “gratinado de setas, tomate y langostino”
      
          Desde esta popular calle, podremos acceder a la Plaza del Castillo, donde se sitúa el popular Café Iruña. Un lugar carismático dónde también se realizan ruedas de prensa, encuentros multiculturales. Además sus precios no son más caros que en el resto por sorprendente que parezca.


            Si seguimos caminando, llegaremos a la calle Comedias, donde se encuentra “el Burgalés”, fundado en 1938, con gran tradición en la ruta de pinchos y que ofrece por ejemplo la “lasaña de morcilla de burgos con pimientos de piquillo de Lodosa y piñones” o el “cigarrito de Idiazábal con su crema”.
           Como podéis ver, la oferta gastronómica tiene un gran atractivo, y estos no son los únicos lugares que ofrece la ruta de pinchos, solo es un resumen de algunos de los más destacados. Si os interesa el tema, podéis consultar la web Navarra de Tapas y descargaros la guía en pdf.
¡Bon appetit!

sábado, 14 de enero de 2012

Pamplona...sin palabras para describirla

          
         Pamplona es la capital de Navarra, y es una ciudad que combina perfectamente lo antiguo y lo moderno. Es conocida también como Iruña (en euskera) y fue fundada en el año 74-75 a.C. por el general romano Pompeyo, por el que recibió el nombre de Pompaelo. Estaba situada en la zona de la Navarrería, en el casco antiguo. 
            Con la caída del imperio romano, Pamplona se convirtió en un poblado de agricultores situado junto a una iglesia que más tarde se convertiría en la  Catedral.  En el siglo IX, el Reino de Navarra tomo el nombre de Reino de Pamplona.
           Durante el siglo XI, la ciudad recibió mucha gente proveniente de Francia por la influencia del Camino de Santiago, muchos de los cuales se quedaron en la ciudad, convirtiéndose en artesanos y vendedores principalmente.  De ahí surgieron dos burgos diferenciados, el Burgo de San Cernin y el de San Nicolás. Finalmente, Pamplona estuvo dividida en tres poblaciones, La Navarrería o ciudad de los navarros, el Burgo de San Cernin y la Población de San Nicolas, separados por murallas dada su enemistad. En 1423, el rey Carlos III unió los tres burgos convirtiendo a Pamplona en una única ciudad.
            En el s. XVI el Reino de Navarra fue conquistado por Castilla, ya que su posición cercana a Francia era estratégica, y de ahí surgieron las actuales murallas conocidas como la Ciudadela, que sirvieron para aguantar el ataque de la artillería. La ciudad fue creciendo y las murallas no permitían tal ampliación, por lo que a finales del x. XIX se pudo realizar el primer Ensanche y un segundo en el año 1915.
Después de esta breve introducción a la historia de la ciudad, debo decir que no es una ciudad popular únicamente por sus fiestas, sino por su historia, gastronomía, cultura y naturaleza.
          Esta ciudad ha sido denominada ciudad verde gracias a los parques y jardines que la rodean. Las antiguas murallas de la ciudad se han transformado en parques públicos que se extienden por el centro geográfico de la capital navarra. Es el caso del parque de la Taconera, al borde la muralla norte, de la Vuelta del Castillo que conserva las antiguas murallas de la Ciudadela del siglo XVI, y del Parque de la Media Luna, que esconde rincones desde donde se puede contemplar y disfrutar de las vistas al río Arga y de los barrios que circundan la ciudad y conforman la comarca de Pamplona.

             
               Cualquier lugar de partida es bueno pero quizá el más popular y más solicitados es el recorrido del Encierro. En apenas unos kilómetros se puede descubrir la esencia de la ciudad, caminando a través del corazón de Pamplona. Desde la Cuesta de Santo Domingo hasta la Plaza de Toros, pasaremos por enclaves fundamentales de la ciudad como son el Ayuntamiento, el Museo de Navarra, La Plaza del Castillo, la calle Estafeta, y como no, poco a poco veremos los burgos nombrados antes. 
          La Plaza del Castillo, es uno de los lugares con más encanto de la ciudad, donde también se encuentran el Hotel la Perla o el mítico Café Iruña. En el centro de la Plaza está el kiosko y desde allí, tendremos a tan solo unos pasos las iglesias de San Nicolás y San Cernin.

              Además, no puedo dejar de nombrar la Catedral Santa María, también a unos minutos de la Plaza del Castillo, con un impresionante claustro gótico.
               Querría contaros tantas cosas sobre esta ciudad que seguro que me dejo muchas en el tintero, pero como los fines de semana no dan para tanto como nos gustaría, creo que para empezar no estaría mal con los lugares que he destacado. En cuanto a la gastronomía y las fiestas, otro de los atractivos de la tierra, los dejaré para otro post. Os dejo un video. ¡Buen viaje!